miércoles, 9 de noviembre de 2011

No vale la pena guardarlo

El Mulá Nasrudín vio que algo brillaba en una zanja y se apresuró a levantarlo. Era un espejo de metal.

Al mirarlo de cerca, vio en el su rostro reflejado.

-Es comprensible que lo hayan tirado; una cosa tan horrible como ésta no puede resultarle atractiva a nadie. La culpa es mía, pues lo alcé sin pensar que debía ser algo desagradable.

1 comentario:

  1. somos espejos...el reflejo es lo desagradable para quien poco se acepta. no es así?

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