lunes, 7 de noviembre de 2011

Los roles del hombre

-Hermano (dijo el Mulá a un vecino), estoy haciendo una colecta para pagar la deuda de un pobre hombre que no puede cumplir con sus obligaciones.

-Muy encomiable (dijo el otro mientras le entregaba una moneda); ¿quién es esa persona?.

-Yo, (dijo Nasrudín, mientras se retiraba con rapidez).

Una semana más tarde, el Mulá llamaba otra vez a la puerta del vecino.

-Supongo que viene por una deuda, (le dijo el ahora cínico vecino).

-Así es.

-Supongo que alguien no puede pagar una deuda y usted pide una contribución.

-Así es.

-Y supongo que usted es el deudor.

-Esta vez no.

-Bueno, me alegro de saber eso. Tome esta contribución.

Nasrudín guardó el dinero en su bolsillo.

-Una pregunta, Mulá. ¿qué impulsa sus sentimientos humanitarios en este caso en particular.

-Pues, verá usted... Yo soy el acreedor.

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