domingo, 6 de noviembre de 2011

Destino inescrutable

Nasrudín caminaba por una estrecha callejuela cuando un hombre cayó desde un techo y aterrizó sobre su cuello. El hombre resultó ileso, pero el Mulá fue llevado al hospital. Algunos discípulos concurrieron a visitarlo.

-¿Qué enseñanza extrae usted de este suceso, Mulá.

-¡Eviten toda creencia en la forzosidad entre causa y efecto!. El cayó del techo, pero fue mi cuello el que se fracturó. Desechen cuestiones abstractas tales como: Si un hombre cae de un techo, ¿se fracturará el cuello?.

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